En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

    Por: Justin Stuart Sánchez Baltazar

Desde hace 20 siglos una inmensa multitud de cristianos peregrinos en el tiempo, que nadie podrá contar, ha iniciado, proseguido y llevado a término sus pensamientos, palabras y acciones en el nombre de Dios, en quien cree y en quien confía; Dios que es uno sólo, pero en tres personas distintas.


El cirujano, cuando se encuentra ya en el quirófano, consciente de lo limitado de su acción humana, se dispone a poner cuanto esté de su parte en esas horas de tensión y cuidado; mas antes de tomar el bisturí para operar, eleva su mano a la frente, al pecho y a los hombros, mientras en voz baja, llena de fe, musita: “En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo...”

Así muchos creyentes, al abrir las puertas de la casa con las primeras luces de la mañana, y en diversas circunstancias de la vida, inician cuanto emprenden invocando la ayuda del Dios uno en tres personas distintas.

Por eso, bien pensado, hoy, mañana y todos los días son días del que es dueño y Señor de todos los días. Por tanto, no es sólo hoy la fiesta de la Santísima Trinidad, sino todos los días. Si la liturgia señalaba este día en particular, se le puede considerar como el broche con que se cierran los tiempos de Cuaresma, Pascua y Pentecostés, en los que se celebra al Padre que es amor, al Hijo que es misericordia y al Espíritu Santo, sabiduría divina. 

Los cristianos somos bautizados en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, pues no hay más que un solo Dios, el Padre todopoderoso y su Hijo único y el Espíritu Santo: La Santísima Trinidad.

El misterio de la Santísima Trinidad es el misterio central de la fe y de la vida cristiana. Es el misterio de Dios en sí mismo. Es la fuente de todos los otros misterios de la fe; es la luz que los ilumina. Es la enseñanza más fundamental y esencial en la jerarquía de las verdades de fe.

Toda la historia de la salvación no es otra cosa que la historia del camino y los medios por los cuales el Dios verdadero y único, Padre, Hijo y Espíritu Santo, se revela, reconcilia consigo a los hombres, apartados por el pecado, y se une con ellos.



Comentarios

  1. Allan Sicaja: Tema demasiado importante para nosotros los cristianos. Excelente explicación.

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  2. Justin Higueros: Persinarnos es algo que aprendemos desde muy pequeños probablemente, es probable que nuestros padres nos lo hayan enseñado desde muy pequeños, por lo cuál es importante que conozcamos el significado que este tiene en realidad, excelente tema.

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