Tiene sentido ser creyente

 ¿Tiene sentido ser creyente?

Por: Justin Stuart Sánchez Baltazar

¿Qué sentido tiene ser cristiano? Estamos orientados hacia Dios y apuntamos hacia él, que es el objeto, el sentido y la finalidad de todo absolutamente. Si pensamos en la religión exclusivamente como algo “útil”, la reduciremos a un producto más de consumo. Pero si verdaderamente tenemos la vista puesta en Dios, si vamos a él y nos encaminamos hacia él, este hecho tiene que introducir una diferencia en nuestra forma de vivir. 

No se trata de ninguna superioridad moral. Los cristianos no solemos ser mejores que el resto de la gente. Pero las vidas de los cristianos sí tendrían que estar marcadas por alguna forma de esperanza, libertad, felicidad y valentía. De lo contrario, ¿por qué razón tendría nadie que creer una sola palabra de lo que decimos?

En este nuevo libro Timothy Radcliffe demuestra tener una gran inspiración, además de una vena profética. Su argumentación en favor del cristianismo es profundamente católica y al mismo tiempo profundamente humana. Pero lo más destacable es que dicha argumentación y su interpretación del evangelio cristiano se enraizan en una honda comprensión de la naturaleza humana, así como de los problemas y las angustias del hombre moderno. Radcliffe dista mucho de la torre de marfil de los teólogos al uso y sin embargo su forma de entender el evangelio no deja de ser profundamente teológica.




Su marco de referencia es sumamente amplio y se basa entre otras muchas fuentes en su propia experiencia pastoral con personas con problemas matrimoniales, personas que se debaten con la espinosa cuestión del celibato, que se esfuerzan por comprender el sentido de la autoridad religiosa, y que tratan de permanecer fieles a una Iglesia que tacha de “irregular” su orientación sexual. Radcliffe desarrolla el argumento de que cuanto mayor sea nuestra comprensión del evangelio, en mayor medida nos abriremos al mundo exterior. En razón de ello, ¿Qué sentido tiene ser cristiano? aporta un soplo de aire fresco en un momento en el que más hondamente lo necesitamos.

Ser creyente hoy ; el tema es el mismo, pero está enfocado de una manera diferente. Hablar de “la fe hoy” invitaría a hacer una lección de teología sistemática sobre la virtud teologal de la fe y enfocar el tema en esos términos lleva algunos inconvenientes que creo que es bueno evitar. 

 muchas veces que la fe -entendida como una virtud sobrenatural, infusa, como decían los tratados antiguos- es un don de Dios. Yo no dudo en absoluto que la iniciativa para creer la dé Dios, pero no me gusta hablar de la fe como don porque da la impresión de que Dios fuera arbitrario en sus dones y a unos les diera la fe y a otros no… Yo he oído disculparse a personas no creyentes, con las que he hablado: “disculpa, pero a mí no me ha sido dado el creer como parece que te ha sido dado a ti”.



Comentarios

  1. Allan Sicaja: Ser creyente siempre será un bien para nuestras vidas, si somos creyentes en Dios, él siempre estará con nosotros en todo momento y nos protegerá toda la vida. Muy buena explicación.

    ResponderBorrar
  2. Justin Higueros: Claro que tiene sentido ser creyente hoy en día, el hecho de que mucha gente dude de esto y ponga excusas por cualquier lado, no nos debe apartar de nuestro camino, más bien debemos fortalecer nuestra fe.

    ResponderBorrar

Publicar un comentario